El objetivo de este blog es dar a conocer y cubrir los festivales de la provincia de Barcelona. Además, también me puedo permitir el capricho de realizar algún que otro monográfico o crítica de cine. De momento me he puesto como objetivo llegar a cubrir de forma bastante completa diez festivales, pero es un número abierto a nuevas popuestas.


miércoles

Crónica final Nits de Cinema Oriental de Vic



Pues el domingo terminó la décima edición de les Nits, festival que visité por primera vez y del que me fui, tras un intenso fin de semana, con un muy buen sabor de boca. Primero por el trato recibido por parte de la organización, siempre amable y cercana; segundo por que es un festival en el se siente la ilusión y el cariño que le pone su equipo de organizadores y programadores y subtituladores y esa ilusión, sin duda, es contagiosa y tercero porque el nivel de las películas, más tratándose de cine asiático popular que en principio no suele estar entre mis prioridades, ha sido muy destacable.

A continuación, tras los breves posts temáticos dedicados a cine taiwanés y a cine de animación, el compendio final con breves reseñas de las 10 películas visionadas el fin de semana, ordenadas de la que más a la que menos me ha gustado. El año que viene espero volver por Vic. Me ha molado... 

Eega, sin duda, ha sido la gran sorpresa del festival (que no la mejor película proyectada, honor que le cedo a Wolf Children). Se trata de una película india aunque no de Bollywood, si no de Tollywood, otra potente zona de la India con una industria parecida a la de su hermana mayor pero con algunos rasgos distintivos respecto a aquélla. Pero creo que más allá de los rasgos distintivos entre el cine de varias zonas de la India o más allá de ciertos aspectos comunes en todo el cine hindú, la cinta Eega es una rareza extrema muy difícil de catalogar. Lo que empieza como una historia romántica de esas sin sutilezas tan características en las pelis indias, muta a los pocos minutos en un asesinato, una reencarnación del amante asesinado en una ¡mosca! y su brutal venganza contra su asesino. Argumento tan delirante podría ser explicado a medias tintas, por miedo al ridículo, pero esa palabra no entra en las mentes de sus creadores. Las habituales casi tres horas de metraje de las cintas indias y unos efectos especiales destacables hacen de Eega un producto potente y bien resuelto. Y luego está lo que es la historia en sí, un delirio excesivo, antológico, inenarrable, que tomado con el humor que la cinta busca (creo) se convierte en una comedia fantástica absurda y divertidísima que no deja de sorprendernos en su largo metraje y que sin duda, se queda en nuesta memoria tras su visionado, que hemos acompañado de muchas risas. Y yo, en estos días posteriores al visionado del film, no puedo mirar las moscas del mismo modo. Lo juro.

Wu Dang es una cinta wuxia, que mezcla aventuras y artes marciales y que es una co-producción entre Hong Kong y China realmente divertida y apasionante en su primera hora, que pese a un bajón final, se encuentra entre lo que más hemos disfrutado en Vic. La mezcla sin demasiados complejos de películas como Indiana Jones, mezclada con torneos de artes marciales a lo Bola de Dragón la otorgan de entrada de encanto. La fotografía es espléndida, las coreografías logradísimas, la química entre sus dos protagonistas adultos muy eficiente y el encanto de la adolescente (que aparecía en la ganadora del año pasado Starry starry night) digno de mención. Todo ello amenizado con mucho humor y autoparodia, con una historia desacomplejada y con un ritmo tan trepidante como sorpresivo. Por ello, que en su último tramo se dedique a dotar a la historia de más profundidad y de un melodrama previsible y tópico la vuelve menos interesante y termina por defraudar un poco. Pero los momentos grandes sin duda han sido mayoría y terminan por imponerse en nuestra memoria. 

The rocket es una co-producción entre Australia, Laos y Tailandia y quizás sea la película que más pueda gustar a una amplia mayoría de lectores del blog. Es la historia de un niño que pertenece a una tribu de ritos ancestrales y según los cuales nace maldito. Sus peripecias en su niñez irán encaminadas a demostrar que su etiqueta de maldito no le corresponde. Con una fotografía bellísima, técnicamente impecable y con algunos momentos y paisajes muy emotivos y cargados de vitalidad, la película es un poco la típica historia desgraciada y triste de gentes de culturas y vidas destinadas al dolor que a partir de una casualidad y el empeño de su protagonista terminan por mutar a algo mucho mejor. Es obvio que es una especie de cuento y que un final melodramático quizás me hubiese gustado menos, pero en mi opinión el final peca de exceso de buenrollismo para lo que la historia quizás merecía. Se ve muy bien y tiene momentos sublimes, pero no sorprende para nada. 

Cape no.7, una de  las películas más taquillera en la historia de Taiwan, es una notable cinta del 2008 que nos muestra una historia coral alrededor de un pueblo taiwanés que pretende crear una banda de música para un importante evento y que a partir de allí nos muestra las vidas de sus componentes y de las gentes que los rodean. Mezcla de drama y comedia con personajes entrañables, de aquellos que sufren, que pueden resultar estúpidos, pero que se ganan con detalles el corazón del espectador, la película tiene sin duda con intención comercial pero no está exenta de ciertas calidades. Los momentos de humor, las interpretaciones, el entorno marítimo y la historia de amor forman un cóctel que divierte y a veces emociona y que termina amenizado con una actuación musical tan difícil de creer como entrañable. Es cine popular y no sorprende y no inventa nada, pero ya querríamos muchos un cine popular tan bien rematado y tan entrañable como el de esta cinta, recomendada para todos los públicos y edades. 

The bullet vanishes , otro thriller de China y Hong Kong, comienza como una historia de investigación a lo Sherlock Holmes, donde importan mucho los pequeños detalles y que tiene un aire misterioso y nostálgico que nos atrapa y que personalmente me hizo disfrutar y mucho de su primera mitad. Pero la película muta totalmente en su segundo tramo, las pesquisas, la trama y las averiguaciones se complican y se vuelven densas y complejas y las resoluciones se empiezan a decidir con enormes y espectaculares tiroteos. Quizás ese sorprendente cambio de género sea para algunos la gracia de la cinta, pero a mí, personalmente, todo ese minimalismo inicial me gustaba tanto, que la espectacularidad y su liante argumento en su segunda mitad termina por cansarme y lo que es peor, por desvirtuar en parte las leves pesquisas y conclusiones tan maduradas en su primer tramo. Pese a todo, primero se disfruta y al final, se deja ver. 

An inaccurate memoir fue la película China con que iniciamos los visionados del fin de semana. Es un thriller fantásticamente ambientado, con una dirección artística apabullante y con un ritmo frenético que pese a un buen inicio y bastantes buenos momentos, personalmente, se me terminó haciendo demasiado reiterativa y vacua en sus largas escenas de disparos, ralentís y acción, tan bien rodadas como en mi opinión, extremadamente largas. El guión se diluye, las muertes se suceden y yo como espectador voy perdiendo el interés progresivamente hasta incluso, en su tramo final, sentir un cierto tedio. Sin duda tiene cosas buenas y quizás para una amante de la acción y los tiroteos puede resultar muy atractiva. En mi opinión, aceptable.

No puedo vivir sin ti es una multipremiada y pequeña cinta taiwanesa rodada en blanco y negro que nos explica la sencilla y minimalista historia de un padre, que vive como puede en un puerto con su hija, abandonados por la madre de ella años atrás. Pero los asuntos sociales meten la zarpa y ayudados de una burocracia absurda y de una falta de lógica y de humanidad alarmante y de un padre muy paleto, amenazan con la entrega de la niña, que ama a su padre con locura, a una familia de acogida. La cinta, basada en una historia real, muestra las vejaciones y los trámites a los que debe someterse el padre para retener lo que más ama. A partir de acciones cotidianas y de escenas algo vacuas de contenido, mezcladas con las propias escenas de la absurdidad de la burocracia, la cinta se deja ver pero ni sorprende (se han visto cintas parecidas muchas veces) ni lo que es peor, emociona, ya que su narrativa quizás tampoco lo pretende. Se ve, no molesta y se olvida.,

Tiktik: The aswang chronicles, la segunda de la maratón filipina (a la tercera no llegamos) empieza bastante bien con una historia cargada de humor de chico en busca de su novia embarazada que pisa un pueblo de mala muerte y en el que se debe enfrentar no solo a la madre (en escenas cómicas bien resueltas) si no a un grupo de pueblerinos a cual más raro y que logran los momentos más inquietantes y malsanos de la película, en el tramo inicial en que son presentados y cuando todavía les invade el misterio de su esencia. Pero la sutileza tenía los minutos contados y los raros del pueblo pronto se convertirán en lobos. A partir de ahí más efectos digitales, ralentís por un tubo y batallas interminables, más cuando las horas de la madrugada invitan al sueño. Con buen humor puede resultar pasable. 

Ultraman Saga es la última película de los míticos Ultraman, cultura pop absoluta en Japón, realizada para conmemorar el 45 aniversario de de los Ultraman y que por primera vez, los reúne a los ocho  en pantalla (aunque no revueltos). La cinta, casposa y muy de trazo grueso, no defrauda dadas las expectativas y distrae en sus primeros minutos con monstruos entrañables y vintage de cartón piedra (uno con chancletas es apasionante) para someternos a un lánguido déjà vú en su segundo tramo. Entiendo que yo estoy tan alejado del universo que la cinta transmite y desconozco tanto a los Ultraman que sin las condidiones y casualidades que me llevaron a su visionado, jamás la hubiese visto. No soy parte de su público potencial. Probablemente, el público al que la película va dirigida, la disfrutará.

The grave bandits es la cinta que abrió la maratón filipina, una de zombies que como casi todas las del género hace años, es muy mala. Ésta incluso peor. Y es que pese a algunos buenos encuadres y a momentos de cierto nervio en la realización de las escenas de acción, la película aburre en su intento de humor soez bastante patético y en sus mordiscos y carreras tan típicos en el cine de zombies y que tan poco aportan hoy en día. El toque exótico pronto termina engullido por una dirección que pese a los aciertos antes citados se vuelve torpe y pierde el ritmo. Nos dejó medio muertos a las dos de la madrugada. Y la gente casi ni se rió ni hizo cachondeo. Sintomático.

Pues hasta aquí todo lo visto en este Vic que desgraciadamente, sobre todo por sus proyecciones y cenas temáticas al aire libre estuvo mucho más pasado por agua de lo deseado. Esperemos mejor suerte en su onceava edición. Y esperamos estar allí.

Nits de cinema oriental de Vic: Cine de animación


De las seis sesiones matinales que las Nits de Cinema oriental dedica al público infantil, cuatro son de animación. Hay tres largometrajes animados de Japón, más una sesión de cortos, japoneses también, que mezclan trabajos de cineastas clásicos con otros muchos más actuales. Ya sabéis que en Lost Highway Blog somos muy amantes del cine de animación, así que quiero dedicar esta entrada al cine animado visto en Vic estos días. Vamos a ir de menos a más para terminar con buen sabor de boca.

La gran aventura de la abeja Hutch, recupera una serie que se inició en el 1974 para realizar un largometraje retro y de aire nostálgico que se me hace difícil de valorar, debido a que está destinado a un público muy, pero que muy infantil. Yo me aburrí bastante y la encontré falta de ritmo y llena de momentos poco logrados, pero repito, es muy probable que el público muy infantil al que va destinado la disfrute mucho. Y creedme, los niños de dos, tres o cuatro años pueden ser su público natural. En la linea de las series a veces vitalistas pero en muchos casos lacrimógenas de joven que vive una aventura en busca de sus madre (¡qué pereza!), en este caso vemos al Hutch en cuestión, buscando a su mamá secuestrada por unos abejorros malísimos. Por el camino encontrará muchísimos seres entrañables y de buen corazón y algunos bastante malcarados o violentos que se terminarán convirtiendo en seres entrañables y de buen corazón en un final que alarga la lágrima por la supuesta perdida de la madre en exceso y que más allá de que la película me guste o no me parece algo fuera de lugar y de mal gusto. Creo que ya no se lleva este estilo de animación masoquista y el hecho de recuperar ese argumento setentero desubica algo a la película en los tiempos, las maneras y las historias actuales. 

Friends: Aventura en la isla de los monstruos es mucho más recomendable. Es una cinta dirigida por un director todo terreno como Takashi Yamakazi y que se basa en una popular novela infantil japonesa. La estética excesivamente digital algo acartonada juega en su contra, pero el cuento, que no deja de ser también infantil, está cargado de encanto y de personajes lo suficientemente carismáticos como para distraer y pasar un buen rato. Además, las moralejas sobre pueblos enfrentados generalmente por ignorancia y por mentiras que han crecido con el paso de los años y por el temor a enfrentarse a la verdad del otro, me parece tan actual que me sorprendió encontrarla, aunque con trazo grueso, en una historia tan supuestamente infantil. Buen ritmo, momentos de humor, aventuras y una duración de 83 minutos hacen que con Friends pasemos el rato todos, niños y adultos. 

La joya de la corona es la cinta de animación (en este caso dedicada a un público mucho más adulto) Wolf Children, del prestigioso realizador Mamoru Hosoda. Si con sus dos anteriores películas, la compleja argumentalmente La chica que saltaba a través del tiempo y la compleja estilísticamente Summer Wars, Hosoda ya se había ganado el favor de cierta parte de la crítica y del mundo del anime otaku, con este salto a la sencillez y al clasicismo demuestra que no solo es un director brillante si no que sabe tocar el género de la animación desde distintos estilos y que más allá del genio Miyazaki, es quizás junto a Makoto Shinkai uno de los directores de animación japoneses más a tener en cuenta en el futuro y ya en el presente.  La película es muy brillante y solo en su contra se me ocurre decir que de haber acortado unos veinte minutos las dos horas de su duración, sin duda hubiese salido ganando. La historia de esta familia de hombres lobo es imaginativa, llena de matices, de detalles, con una animación clásica muy encantadora, sutil, hermosa, triste, mágica, tierna y de visonado más que agradable. Con los obvios puntos en común con Miyazaki (como recuerda la casa de campo a la de Totoro) la película se desmarca del maestro para evolucionar y trazar una fábula sobre el propio yo, más allá de nuestra naturaleza y nuestros orígenes. Un film hermoso que de no haber visto, deberíais repescar.

Y finalmente, para los que no habéis podido venir a Vic, os dejo uno de los cortos animados que pudo verse en la sesión dedicada a Japón, de uno de los nuevos valores de la animación japonesa llamado Yuta Sukegawa, que aún no ha cumplido los treinta. A ver que nos depara en el futuro.




Pues seguimos por Vic hasta el domingo. A principios de la semana que viene realizaré un último post cajón de sastre (tras el temático de Taiwan y de animación) con todo lo visionado por aquí este largo y cinéfilo fin de semana. Aún estáis a tiempo de apuntaros a la fiesta.

Nits de cinema oriental de Vic 2013: Taiwan Experience


El martes se inauguró la décima edición del Nits de Cinema Oriental de Vic y la película que se encargó de hacerlo era de nacionalidad taiwanesa. En un año en que el cine de este pequeño país asiático es muy protagonista en Vic, ya que además de la retrospectiva que el festival le dedica tiene bastantes títulos en su Sección Oficial, no queremos obviar dicha circunstancia y vamos a hacer un "mini tast" de lo que se está viendo en Vic estos días en cuanto a cine taiwanés se refiere con tres breves reseñas, inauguración incluida. El fin de semana con un poco de suerte podremos disfrutar de alguna cinta taiwanesa más, in situ.

The soul of bread inauguró el certamen. Se trata de una comedia romántica del año 2012 en que se puede ver de forma inequívoca una de las constantes más habituales del cine taiwanés, su colorista y alegre fotografía. La película es realmente muy pop y está trufada de varios de los ingredientes tópicos que quizás nos podrían molestar en una comedia parecida de otra nacionalidad, pero que los taiwaneses saben dotar de una ligereza, de una simpatía y de una intrascendencia que termina por arrancar de nosotros la sonrisa y el buen rollo. Este triángulo amoroso algo tópico se ve amenizado por el argumento culinario y los personajes principales dotados de encanto, de manera que el espectador, no puede más que tomarles cierto cariño (no por igual a los tres, que hay que hay posicionarse, no olvidéis que es muy pop). Comedia de cierto trazo grueso mezclada con momentos más sutiles, reparto efectivo, mucho apetito durante su visionado, luz, color, alegría, vitalidad e incluso un numerito musical made in Bollywood hacen de esta The soul of bread una cinta tan ligera como disfrutable, una buena carta de presentación y de principios de lo que un festival como el de Vic pretende. Conectar con el espectador y hacerle pasar un rato agradable. La cinta lo logra. Que no es poco.

Mucho más floja es la cinta del 2005 The shoe fairy. Lo único salvable de la película es de nuevo su fotografía colorista, en este caso tan hiperbólica que da un toque kistch que podría haber dotado de cierto encanto a la película. Pero es que la cinta es un conjunto de tonterías sin pies ni cabeza. La verdad es que antes de empezar me esperaba algo azucarado y cursi, pero diría que ni éso, pues lo que ocurre delante de nuestros ojos se nos antoja tan estúpido, tan pueril, que nos deja de interesar muy pronto. Y el ritmo es cansino, cansino, a lo que se suma una voz en off totalmente sosa que me sacó de quicio. Supongo que la intención de la película era mostar una especie de cuento de superación personal cono toques románticos y oníricos y finalmente trascender, pero sinceramente, me aburrió soberanamente y me desinteresó por completo. Y no me indignó porque estaba demasiado desconectado de la historia como para hacerlo. Un desastre. La película aprueba en IMDB, así que si la queréis ver ya sabéis, como se suele decir, hay gustos para todo y para todos.

Finalmente voy a hablar de la cinta Orz Boyz, una cinta taiwanesa del 2010, con la que le festival empezó sus proyecciones el martes por la mañana en una sesión dedicada al público infantil. Orz Boy tiene una estética y fotografía mucho más sobria, mucho más clásica, que la de las dos cintas anteriores. Sin embargo arriesga en la estructura interna que utiliza para explicar su historia. Y los resultados no son el todo satisfactorios.
La fragmentación argumental, los retazos de vida con los que se pretende crear un puzzle sobre la esencia de la infancia son tan inconexos, tan dispersos y generalmente poseen tan poca fuerza que el mosaico termina por resultar vacuo y de poca trascendencia. Hay momentos interesantes pero en la mayor parte de su metraje, o bien las secuencias se nos antojan caprichosas y de poco calado emocional o bien tienden a una sensiblería si no del todo explícita, sí intrínseca en el esqueleto del relato.
Orz Boyz no es un desastre de película, ni mucho menos, pero es una cinta fallida, ya que podría haber dado mucho más de sí. Y no es para niños, éso lo tengo claro.

En definitiva, pese a la reivindicable inauguración, una Taiwan experience algo decepcionante. Aunque estoy seguro que la mala suerte me ha acompañado en un par de elecciones y que las películas buenas surgirán durante estos días. El sábado continuaré mis crónicas con un post dedicado a las cintas de animación de Vic y ya al finalizar el festival, otro post compendio con todo lo visto por allí estos días. Recordad que Vic se llena de cine hasta el domingo. Estáis todos invitados. 

Festival Cine-On: Sueños orientales

Pues terminamos Cine-On desde hoy hasta el sábado con la sección asiática, cerrando de alguna manera el bucle que se inició con el Pirata asiático del año pasado. El domingo vendrá la clausura y la entrega de premios. Disfrutad, que queda poco...


Desde hace ya más de una década el cine asiático se ha ganado una presencia constante en los festivales de cine de todo el mundo, tras muchos años en un segundo plano con pequeñas excepciones o modas pasajeras. Con un talento desbordante de nuevos artistas o consagrados en sus países nos mostraron nuevas maneras de hacer cine con una mirada en ocasiones más reflexiva, con un terror más puro o con una acción más dinámica que sus homólogos occidentales atrapados en este último género en un bucle y que ha acabado provocando el regreso a las raíces en esta década.

Ahora quizás el cine asiático sufre un estancamiento, falta de ideas, o simplemente cansancio de nuestra parte al haber absorbido tantas y tantas películas y habernos habituado a su manera de contar las cosas. Eso no significa que no se hagan buenas películas, pero si que su estrella parece haberse apagado llegando propuestas más mediocres o faltas de interés. De todas maneras en general en nuestro país se trata de un cine invisible, maltratado por nuestra cartelera en la que el cine estadounidense sigue mandando claramente y relega a la marginalidad a obras tan dignas o incluso mejores que sus propuestas.

Atrás quedaron esos estrenos en bastantes salas a principio y mediados de la década de los años 2000, y ahora cuando se estrena una de ellas nos frotamos las manos pese a quizás no tratarse una magna obra o al ser de un cineasta conocido. Condición por otra parte que no garantiza su estreno o su retraso en ocasiones de más de dos años, con el riesgo que eso supone para la taquilla. Al menos con la aparición de distribuidoras como Mediatres los estrenos en formato doméstico (y algunos en cine) han crecido. La lástima es que casi siempre vemos obras japonesas o coreanas y se obvia el otro cine asiático.

A la hora de elegir las cinco películas que me ha tocado programar en Cine-on la dificultad ha sido suprema. En un continente tan grande y con diferentes sensibilidades incluso dentro de los mismos países lo fácil es decantarse por algo representativo, pero así hubiera corrido el riesgo de haberme guiado por los nombres, y he preferido hacer una selección sin repetir lugar de procedencia, eso sí, ya que considero que era justo para esa diversidad. He intentando en suma establecer un cierto equilibrio, siempre representando también mis gustos personales y el tipo de cine que creo más cercano a mi manera de sentir.

Espero que esta humilde selección sea de vuestro agrado en este festival que comenzamos con una ilusión muy grande este equipo maravilloso, y que sea esa gran fiesta del cine que se merece tanto el cine asiático como todos los demás.
From Up on Poppy Hill 


Dream Home
 


 Special 26 (Special Chabbis) 

 


 The Neighbors



 Buddha Mountain

Festival Cine-On: Nuevas miradas

Desde hoy jueves 27 hasta el lunes 1 de julio, las óperas primas llegan a Cine-On. Una sección realmente imprescindible. No os la perdáis.


Lo primero que solemos hacer cuando se desvela la programación de un festival es buscar la presencia de grandes nombres, esos referentes que nos indicarán si estamos o no ante una gran cita. Los grandes festivales como Cannes o Venecia se disputan siempre a los cineastas más reputados. Haneke, Lars von Trier o Kim Ki Duk son directores que hacen grande a cualquier Sección Oficial con su simple presencia. De todas maneras en ocasiones su grandeza se queda solo en lo mediático y son otras películas, aparentemente menores, las que hacen grande el festival a nivel cinematográfico.

Si hago balance de los principales festivales a los que he asistido este año (San Sebastián, Sitges, Atlántida y D'A) está claro que contaron con la presencia de grandes nombres del panorama actual. Entre todos estos festivales se ha podido disfrutar de las últimas producciones de Haneke (Amour), Leos Carax (Holy motors), Abbas Kiarostami (Like someone in love) o Xavier Dolan (Laurence anyways), todas ellas magníficas. Pero la presencia de un director reputado no siempre ha sido sinónimo de gran cine. En estos mismos festivales también se han programado los últimos trabajos de Michel Gondry (The we and the I), Olivier Assayas (Après mai) o Laurent Cantet (Foxfire), obras muy menores en el mejor de los casos, cuya presencia solo está justificada por el nombre de su autor.

Siguiendo con mi personal balance festivalero de la temporada en curso, se da además una curiosa circunstancia. En todos ellos, sin excepción alguna, mis películas favoritas han sido óperas primas o segundas producciones. Bestias del sur salvaje de Benh Zeitlin, 7 cajas de Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori, Boy eating the bird's food de Ektoras Lygizos, The imposter de Bart Layton, Otel.lo de Hammudi Al-Rahmoun Font o Antiviral de Brandon Cronenberg me han proporcionado sin ninguna duda los mejores momentos, convirtiéndose así en mis películas estrella de esos certámenes.

Una de las mejores experiencias que me ofrecen los festivales de cine es la de poder descubrir algo nuevo y valorarlo sin tener en cuenta referentes previos ni opiniones ajenas. Este ejercicio resulta prácticamente imposible con las películas de los cineastas más reputados. En cambio, las cintas de directores noveles nos ofrecen esta magnífica experiencia de forma prácticamente unánime. Cada uno de esos pequeños descubrimientos, que pueden abarcar desde un simple movimiento de cámara audaz o un giro argumental extraordinario, hasta la perfección global de una cinta desconocida, pasan siempre a conformar mi lista de momentos favoritos de un festival, esos que atesoro y recuerdo con una sonrisa, aunque sea simplemente por la efímera sensación de estar descubriendo algo nuevo.

Al margen de gustos estrictamente personales creo que los nuevos talentos están viviendo un momento extraordinario por distintos motivos. Por un lado, la generación anterior (David Fincher, Christopher Nolan o Sofia Coppola) está entrando en su etapa de madurez. Además, los nuevos espectadores necesitan referentes con sus mismas señas de identidad. Por otro lado, la omnipresente crisis está provocando que los grandes estudios midan sus riesgos, reduciendo drásticamente el número de producciones, dejando así espacio para obras más arriesgadas o minoritarias y especialmente más baratas en los circuitos de distribución. Este caldo de cultivo junto con la estandarización del digital y el boom de las nuevas tecnologías ha abierto las puertas a toda una generación de cineastas para quienes el cine o la televisión son algo absolutamente natural y necesario. Nuevos cineastas que viene con tantas ganas como ideas nuevas.

Esta magnífica salud del cine novel se hace palpable en la cartelera que ha recibido más óperas primas de lo habitual, o incluso en premios como los Oscar, donde Bestias del sur salvaje presentaba candidaturas en las principales categorías. En Cine-On no nos podíamos mantener al margen de esta tendencia. Si os fijáis en la programación del festival veréis que en cada una de las secciones hay un mínimo de dos películas de nuevos directores. Además, tanto la inauguración como la clausura, son películas que podrían entrar en esta sección.

En Nuevas miradas he querido seleccionar películas menores, dejando fuera títulos magníficos que han tenido una mayor difusión por internet y que los bloggers más arriesgados ya han descubierto y disfrutado. Solo encontraréis una excepción a esta regla, se trata de Antiviral, una película que quiero reivindicar ya que algunos comentarios negativos por parte de quienes esperaban una obra de Cronenberg padre la relegaron injustamente al olvido. Entre las otras cuatro encontrareis desde inquietantes películas que participaron en la Selección Oficial de Cannes hasta obras muy menores pero con grandes momentos. Una selección que va de la comedia negra al drama pasando por las historias sensibles más típicas de Sundance.

Espero que todos los que participéis de esta sección descubráis ni que sea un mínimo detalle que llevaros de recuerdo y que atesoréis como una pequeña joya.
Antiviral



 Kill me please



Michael



Silver tongues



Teddy bear



Festival Cine-On: Hot Docs

Desde hoy sábado 22 hasta el miércoles 26 aterriza en Cine-On, Hot Docs.
A continuación el texto introductorio de su programador, las cintas que componen la sección y el tráiler de la misma. No os la perdáis. Es una sección imprescindible.

El género documental está en auge, títulos precursores de la década pasada comoBowling for ColumbineSuper Size MeMan on Wire o The cove dan testimonio de ello. Todos estos documentales han visto su estreno en salas de cine comerciales y prácticamente todos han generado su particular fenómeno cinematográfico. Son los
blockbusters
 del documental, un concepto hasta hace poco nada habitual. Esta tendencia se acentúa cada vez más. Sin ir más lejos en lo que llevamos de año,Searching for sugar man lleva más de 12 semanas en la cartelera de Barcelona y Madrid, todo un logro para cualquier película de ficción, casi un milagro para un documental con los tiempos que corren.

Una de las claves del éxito es probablemente la remarcada innovación en el lenguaje narrativo de muchos de estos productos. Técnicas tradicionalmente reservadas para el cine de ficción como una cuidada postproducción, las realidades ficcionadas, animaciones, banda sonora original o la búsqueda de un punto de contacto con el gran público, pueden articular un estimulante boca-oreja que cada vez difumina más aquella tópica imagen soporífera del documental. Se acabó aquello de “me pongo un docu de La 2 para hacer la siesta”. La realidad está de moda. 

Lo primero que se me ocurrió al ponerme al frente de la sección Hot Docs fue intentar transmitir al público la variedad de subgéneros que ofrece el documental actualmente. Así podremos contagiarnos del humor ácido de Tabloid sin nunca perder de vista el sentido de la crítica. Viajaremos a los orígenes y al presente del cine con Le voyage extraordinaire, un documental en el que el arte y la ciencia tienen un apasionado punto de encuentro. Viviremos el misterio de la mano de Resurrect Dead: The Mystery of the Toynbee Tiles, el ejemplo perfecto de las nuevas técnicas narrativas que os comentaba hace un rato. En Into the abyss intentaremos desvelar algunos de los secretos más oscuros del alma
humana
 . Otra de las cosas que se pueden hacer gracias al cine documental es viajar por el mundo, para ello os propongo Life in a day, un experimento extraordinario heredero de la generación 2.0. 

Hay muchos más subgéneros a los que no les he podido dar cabida. Por poner algún ejemplo, se me ocurre el documental musical (Let’s Get Lost), la denuncia social (Waiting for Superman), el documental histórico (Shoah), documental contemplativo (¡Vivan las antípodas!) y muchos más que seguro me estoy dejando. Si con esta breve introducción ya le ha picado el gusanillo a algún espectador más profano del tema, ya es toda una victoria. Los que ya estáis experimentados, ya sabéis las grandes alegrías que os puede dar un buen documental. De una forma u otra, os garantizo que tendréis una experiencia llena de sorpresas con esta selección de Hot Docs. La realidad os está esperando. 

Le voyage extraordinaire



Resurrect Dead: The Mystery of the Toynbee Tiles



Into the abyss



Tabloid



Life in a day