Viajo porque preciso, volto porque te amo
La otra película de ficción vista ayer de la sección competitiva fue la brasileña Viajo porque preciso, volto porque te amo. La película se mueve entre la ficción y una especie de documental a modo de diario y es tan alternativa y arriesgada que por comparación, convierte el último título de Weerasethakul en un blockbuster veraniego. Especie de road movie subjetiva con largos planos de la carretera, de los cielos, las nubes, los paisajes y las puestas de sol, narra la voz en off de quien recorre estos lugares, un geólogo que ha sufrido un desamor y que recorre estos áridos paisajes para recopilar información para la construcción de un canal. Muchos tecnicismos geológicos para empezar, de un hombre que se encuentra lugares, gente, mujeres con las que practica sexo y finalmente a sí mismo y a su inevitable soledad como ser humano. Pese a un inicio difícil, he de reconocer que a mi la película me acabó seduciendo como lo que es, un poema literario y visual tan triste como vital, tan abstracto como universal.
