El objetivo de este blog es dar a conocer y cubrir los festivales de la provincia de Barcelona. Además, también me puedo permitir el capricho de realizar algún que otro monográfico o crítica de cine. De momento me he puesto como objetivo llegar a cubrir de forma bastante completa diez festivales, pero es un número abierto a nuevas popuestas.


miércoles

Festival Cinema d' autor de Barcelona

Cold Weather

Aaron Katz es uno de los representantes del movimiento Mumblecore, nacido en EEUU como respuesta al cine de las grandes productoras. Es una corriente no solo de bajísimo presupuesto, que lo es, sino que pretende tratar temas nimios, mínimos, casi intrascendentes. En su tercera película, Cold weather, Aaaron Katz intenta dar una cierta evolución a este tipo de género. Lo que empieza como una película que nos muestra las aburridas vidas de unos pocos personajes, sus trabajos, sus momentos muertos, lo intrascendente de sus vidas, evoluciona hacia una cierta película de género en la que de repente, tiene cabida el thriller conspiratorio. Cercano a un tipo de thriller elíptico a lo Jarmush en Los límites del control, tratado desde la subjetividad de los protagonistas como el Blue Velvet  de Lynch, la película resulta fallida por una circunstancia. Mientras en las dos películas anteriores la ficción es tratada de forma estrambótica y tiene cabida lo raro, en Cold weather la propuesta y el estilo destila naturalidad y pretende ser un reflejo real de la vida. Entonces, los extraños golpes de guión se nos antojan incoherentes y caprichosos y por encima de todo, increíbles en una película que quería respirar credibilidad. Entre los aciertos de la película, podríamos nombrar que los personajes perdidos en la monotonía de emociones y afectos del principio del film, parecen encontrar a partir de que tienen que activarse no solo las emociones, sino también los afectos de los que carecían sus vidas. Ésto, sugerido más que mostrado, es uno de los puntos favorables de una película que es una buena idea, pero que en algunos tramos se ve de manera demasiado risible. Una lástima.