Hoy voy a hacer la crítica de 4 películas:
Este documental canadiense sobre un zoo safari del Quebec tenía la pinta de ser de lo más alternativo del festival. Y quizás lo sea, pero bajo mi punto de vista también es también de lo más absurdo y sin razón de ser que he visto hasta ahora. Se explica rápido. La película está compuesta de planos fijos en que se pueden ver animales, intentando que la composición del plano sea más o menos artística. Poco más. Algún momento en que se sugiere la tristeza o el estrés de los animales y algún plano más o menos logrado alternado con otros varios más bien mediocres. Película a la que al menos habrá que reconocer el mérito al atrevimiento. Pero yo aconsejo más ir al zoo. Muy poca cosa.
Sin duda Weekend es hasta ahora la mejor película del festival y sin duda, la más regular y bien terminada. Sin embargo es una película muy pequeña a la que ensalzar mucho puede jugar en su contra. Es una historia de encuentro sexual primero y luego de amor entre dos hombres que se enfrentan a la vida y a su condición sexual desde puntos radicalmente diferentes. Uno es conformista y no gusta de complicarse la vida. El otro es combativo y complejo. La pasión que surge entre ambos viene seguida de algunos encuentros con conversaciones sobre sus vidas y sus ideas, expuesto de forma sencilla, anticlimática, pero en las que surgirá una chispa cercana al enamoramiento que no podrá ir mucho más allá en sus vidas por razones logísticas. El cuidado guión, el tono melancólico muy conseguido y la interpretación de sus dos atractivos protagonistas hacen de esta película pequeña, pequeña, una de las sorpresas del festival y que dará de que hablar en los próximos meses. Muy recomendable.
Película francesa de más de dos horas y que aseguran haber hecho con 150 euros, Donoma es la película que más diversidad de opiniones ha levantado entre los colegas que seguimos el festival. Para mí es una grata sorpresa, pese a su irregularidad y la necesidad de recortarle metraje para ganar en calidad. Una primera hora en que nos presenta tres historias rodadas con cámara digital y con un guión original y realmente bueno, me parece lo mejor de la película. Después las historias se vuelven más convencionales y desproporcionadas y si bien una de ellas me parece buenísima y con un final difícil de olvidar, las otras dos se van perdiendo poco a poco mezclando algún buen momento con otros incluso ridículos, de vergüenza ajena. Pese a la irregularidad de un director que ha querido abarcar demasiado, me parece una propuesta muy interesante y muy valiosa hecha desde la absoluta independencia. Yo termino por quedarme con los momentos que me han gustado, que lo han hecho mucho y prefiero olvidar los peores. Además creo que la película es muy sincera y está cargada de verdaderos sentimientos, además de muy buenas interpretaciones. A mi modo de ver, pese a su irregularidad, un soplo de frescura en un festival demasiado recargado de ambición. Aprovecho para citar una vez más que Cine Latino y Después de 1984 también realizan sus críticas del festival. Es muy recomendable leerlos para ver las distintas opiniones. Y en este caso los segundos, seguro opinan muy distinto.
Life without principle
El prestigioso director de Hong Kong Johnie To vuelve a la carga con un thriller ambientado en el entorno de crisis financiera que estos últimos años, por desgracia, nos acecha. Su película consta de tres partes. La primera nos explica la trama financiera y nos muestra unos personajes que intentan hacer dinero desde la desinformación o desde la avaricia en ese entorno. Un asesinato mezclará las ambiciones de varios de ellos. En una segunda parte, un flashback y el característico fragmento de las triadas con sus sobreactuaciones y sus violencias suena a deja vú y aburre más que otra cosa. La tercera parte, de nuevo en el presente y uniendo todas las tramas vuelve a ganar enteros. Al final, la película tiene un buen guión en lo que se refiere a cerrar la trama, la siempre soberbia realización que imprime el director a sus películas y una cierta innovación con respecto a las mismas, pero termina no solo por resultar una película algo menor, sino que algo irregular y con un algunas secuencias muy al límite de la credibilidad y la simplificación.
El prestigioso director de Hong Kong Johnie To vuelve a la carga con un thriller ambientado en el entorno de crisis financiera que estos últimos años, por desgracia, nos acecha. Su película consta de tres partes. La primera nos explica la trama financiera y nos muestra unos personajes que intentan hacer dinero desde la desinformación o desde la avaricia en ese entorno. Un asesinato mezclará las ambiciones de varios de ellos. En una segunda parte, un flashback y el característico fragmento de las triadas con sus sobreactuaciones y sus violencias suena a deja vú y aburre más que otra cosa. La tercera parte, de nuevo en el presente y uniendo todas las tramas vuelve a ganar enteros. Al final, la película tiene un buen guión en lo que se refiere a cerrar la trama, la siempre soberbia realización que imprime el director a sus películas y una cierta innovación con respecto a las mismas, pero termina no solo por resultar una película algo menor, sino que algo irregular y con un algunas secuencias muy al límite de la credibilidad y la simplificación.





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