El objetivo de este blog es dar a conocer y cubrir los festivales de la provincia de Barcelona. Además, también me puedo permitir el capricho de realizar algún que otro monográfico o crítica de cine. De momento me he puesto como objetivo llegar a cubrir de forma bastante completa diez festivales, pero es un número abierto a nuevas popuestas.


domingo

FESTIVAL DOCS BARCELONA'11 - PARTE 2

Estos fríos días, una servidora ha podido disfrutar del tramo final del más que interesante festival DocsBarcelona, un festival que este año ha crecido y que si bien ya lo había tenido en cuenta en pasadas ediciones, se convierte para mí en uno de los festivales obligatorios de la ciudad. Le ha venido muy bien su cambio de ubicación para favorecer una organización más que correcta (mejorable, claro) y a si a ello añadimos una mayor promoción y una selección de películas muy cuidada, al final nos encontramos ante un festival que merece la pena debido al gran trabajo que muchos profesionales realizan detrás a lo largo de todo un año. El director del festival, en la gala de clausura, auguró mayores éxitos y la intención de ganar mucho público y convertirlo en un festival popular en las próximas ediciones. Desde aquí, modestamente, le ayudaremos porque lo merece. Pero vamos a hablar de las películas que he podido ver estos últimos días, que han sido bastantes, y de las que hay pleno de diversas estrellas. Empecemos por las que más me han gustado y finalmente hablaré un poquito de las que menos.
Pero antes dejadme que os recuerde que desde el blog Después de 1984 también han seguido el festival y en muchos casos nos hemos hecho compañía mutua. Ellos han hecho tres crónicas del festival que os recomiendo mucho como segunda opinión y porque algunas de las películas que ellos han visto, yo no he podido ver. Podéis leer los tres posts aquí, aquí y aquí.
Para ver el palmarés, os remito a esta página de filmin donde además de los premios podéis volver a ver sinopsis y trailers de las películas premiadas.
Ahora sí vamos con las últimas películas visionadas en el festival en orden decreciente según mis gustos.

Reconozco que nada sabía del director de documentales Victor Kossakovsky. De hecho el director del festival preguntó antes de la proyección que cuántas personas habían visto alguna película suya y muy pocos levantaron la mano, así que muy pocos lo conocíamos (ahora en mi ordenador están bajando las dos películas suyas que he podido encontrar por la red). Sin embargo el hecho de que en pequeños círculos tuviese mucho prestigio, unido a que su última película estuvo nominada a mejor documental en los recientes premios europeos y que inauguró la Mostra de Venecia de este año hacia de ¡Vivan las antípodas!, a priori, la perla del festival. Y por una vez, las previsiones eran ciertas. Cuando uno va a un festival, en realidad lo que sueña es con descubrir alguna gran película que de no ser por el festival en cuestión quizás jamás hubiese descubierto. La película de Kossakovsky cumple con creces estas expectativas.
¡Vivan las antípodas! es un documental contemplativo, minimalista y preciosista que nos muestra cuatro partes del mundo y sus respectivas antípodas, es decir, los dos puntos del globo terrestre que se unirían si cavásemos un túnel que atravesase la tierra. Las cuatro antípodas resultantes son: Entre Ríos (Argentina) y Shangai, la Patagonia chilena y el lago Baikal en Rusia, España y Nueva Zelanda y finalmente, Botswana y Haway. A partir de aquí su director nos muestra algunas imágenes de una belleza sublime, crea secuencias que son auténticas obras de arte, nos muestra lugares, sonidos, naturaleza, fauna, formas de vida y mucha belleza. Las localizaciones son espectaculares, la fotografía hermosa, los movimientos de cámara (en muchas ocasiones circulares) son a veces tan imposibles como impactantes. El resultado global, estéticamente, es estremecedor. Además, Kossakovsky prueba de establecer paralelismos entre las dos antípodas, o bien conceptuales o bien estéticos y pese a cierta irregularidad en algunas secuencias en contraste con otras logra resultados difíciles de olvidar. Veo muy complicado que ¡Vivan las antípodas! se estrene en los cines, sin duda el lugar idóneo para disfrutarla, pero al menos, en cuanto aparezca por la red o si se edita en DVD, no dudéis en descubrirla.


Clausuró el DocsBarcelona 2012 The human tower, película co-producida por India, Chile y España y que habla de lo que aquí en Cataluña conocemos como "Castellers" y en otros lugares como "Torres humanas". Es quizás el documental de discurso más sencillo y llano del festival. Nos muestra hombres y mujeres de tres puntos del mundo, Bombay, Cataluña y Santiago de Chile cuya ilusión es lograr superarse y hacer cada vez una torre que logre acercarse más al cielo. Cada uno a su estilo y con sus dificultades y particularidades se entrenan y luchan para logralo haciendo de ello el motor "espiritual" de sus vidas. Contra todo pronóstico dadas las previsiones que tenía, la película es hermosa y logra conmoverme. En unos tiempos en que la vida se ha vuelto tan ruin y compleja, la película nos lleva un poco a la esencia de nuestra humanidad. Importa el objetivo, el esfuerzo, la ilusión, el trabajo en equipo, el contacto entre las personas, los abrazos tras el éxito, los ánimos que nos dedicamos, la protección que nos brindamos. Importa subir más arriba, y más allá de la obvia metáfora, la fisicidad desnuda de la película, la esencia de los sentimientos que en ella se muestran, terminan por conmover. Una muy buena película, y en este caso, para todos los públicos y edades.


How I filmed the war es una difícil cinta de cine experimental. He de decir que la película se compone de tres partes muy diferenciadas. Durante la primera mucha gente se salió del cine, nadie salió durante la segunda ni la tercera. Es la recompensa del tozudo o del que tiene por principios no abandonar una sala de proyección, principios que tras visionar esta película uno renueva y carga de sentido. Y es que la primera parte abusa y mucho de la paciencia del espectador. Contrapone enormes parrafadas de la autobiografía de Geoffrey Malins con poquísimas imágenes que tomó en el frente de la Primera Guerra Mundial y que eran una forma muy pionera de documentar una guerra. Tras más de media hora leyendo lineas de autobiografía en fondo blanco y sin casi ver imágenes (y preguntándome el sentido de la película), termina el diario y el film pasa a mostrarnos un fragmento muy largo de la película resultante rodada en 1916 de la Batalla de Somne. La filmación, claro, resulta curiosa e interesante y uno empieza a dar por buena la paciencia invertida en casi la primera mitad de cinta. Pero aún hay un último tercio, el mejor, donde se cuestiona la veracidad de lo grabado por Malins y en consecuencia, lo narrado hasta entonces por el film. Es ahí donde la película crece y trasciende y lanza un discurso de altos vuelos que da sentido a todo lo acaecido hasta entonces. Finalmente el film merece, y mucho, la pena. Éso sí, la inversión de paciencia nos ha desgastado un poco.


También muy interesante resultó la película polonesa Phnom Penh Lullaby, que nos narra la relación muy disfuncional entre un israelí y una vietnamita en Cambodja. En ella aparecen muchos temas, desde las relaciones abocadas al fracaso, a las dificultades y desconfianzas que surgen en el intento de relacionarse dos culturas, al sufrimiento de los niños en estas relaciones. La película es dura y triste y se desarrolla en una Cambodja que parece el mismo infierno, llena de vicio y corrupción y donde es más fácil encontrar un menor que se prostituya que un oasis de tranquilidad. Sin embargo, el caos de la ciudad, no sé si a propósito, se apodera de la cinta en su segunda tramo haciéndola algo cansina en su desestructura. Al tiempo, el "frikismo" de los protagonistas termina por resultarnos muy excesivo y nos acerca en parte a la incomprensión y con ello, a la desconexión. Pese a ello, la película es muy recomendable y no se olvida con facilidad.

Finalmente voy a hablar muy brevemente de las dos películas que según mi opinión merecen el suspenso en este festival. La primera, El cine de Paco, tiene como principal defecto que no da lo que promete. Dice la sinopsis y el inicio del film que se ha accedido a las imágenes del NO-DO no editadas y proyectadas durante los años del franquismo y suponemos se van a mostrar sucesos muy reveladores de la censura y el montaje de dichas películas propagandísticas. Pero al final el material al que se puede acceder es muy limitado, apenas unos minutos, y no revela nada más que (¡sorpresa!) el caudillo no era el que pescaba los grandes peces con los que posaba en el NO-DO ni jugaba bien al golf. Todo ello muy inocente, muy básico y con un tonito de humor algo molesto. Por lo menos, las imágenes que se nos muestran del NO-DO (y que son las emitidas en su momento en cines) son suficientes como para no aburrirse y mantener la curiosidad durante la proyección.


Terminaré con Tse, una película israelí de 34 minutos que pareció durar cinco horas. Se compone de tres partes. En la primera, la más interesante, dos mujeres hablan sin tapujos de sus tendencias sadomasoquistas. Sin embargo, cuando nos anuncian que van a practicar una práctica exorcista vinculada al sadomasoquismo empiezan a hablar de política y de Israel y de Palestina y intentan vincular y mezclar dicha práctica con la situación del país. La segunda parte es la escena sadomasoquista, explícita y en la que la mujer a que practican el exorcismo lanza proclamas fascistas con trucajes de voz mientras se insertan ilustraciones de demonios. La tercera es una escena musical fría y no acorde con lo visto con anterioridad. El resultado final es un despropósito infame y aburrido, que seguro quería contar algo, pero que se queda en una muestra de rompedora estupidez.

Pues hasta aquí el DocsBarcelona 2012. El año que viene retomaremos el festival con la esperanza de que siga creciendo y, al menos, mantenga el interesante nivel de este año.

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