Pues ayer terminó el Festival L'Alternativa, aunque yo hacía ya dos días que no me pasaba por allí defraudado por una programación no solo en su mayor parte aburrida y radical, sino que además, pretenciosa y abiertamente mala. Incidiré sobre ello más de ello más adelante
Voy a hablar de tres películas que vi, estos últimos días.
Aquí viene lo que quiero decir con respecto al cine actual. Hay un cine contemplativo cargado de talento, que logra crear sensaciones únicas, que está muy bien dirigido y que yo, pese a que es minoritario, admiro. En poco tiempo he visto muestras tan brillantes como The turin horse de Béla Tarr, Meek's cutoff, el cine de Weerasethakul o películas asiáticas como Wonderful Town, Nymph, Kinatay o en otra linea más clásica Still walking. Hay un cine, el cine del tedio, que quiere provocar la simbiosis entre el espectador y los personajes que va desde Strangers than paradise de Jarmusch hasta cintas más actuales como Nadie sabe, u otras más radicales pero interesantes como Night train o Naked of defenses.
Luego está el cine que aprovecha que el cine contemplativo tiene más facilidad para ir a los festivales o para levantar el halago del crítico equivocado para realizar estupideces sin talento amparadas por programadores víctimas de su propio afán de modernidad o críticos que quieren parecer más listos que nadie y naufragan en su propio presunto talento. El festival L'Alternativa tiene una linea de programación muy cercana al cine presuntamente de calidad pero que en realidad es basura. Ya el año pasado sufrimos películas como Los materiales o Viaje a Ythaca, y este Winter Vacation, Girimunho o Une escroc très discrète. Tengo amigos blogueros que miran toda clase de cinta y descartan acudir a L'Alternativa. En esta edición vino una persona muy cercana a mí y muy cinéfila y de gustos muy abiertos que me dijo que no volvería más al festival. La mayoría de proyecciones están medio vacías (y las salas son pequeñas). Supongo que el festival vive de las subvenciones, porque lo que es público...
Luego está el cine que aprovecha que el cine contemplativo tiene más facilidad para ir a los festivales o para levantar el halago del crítico equivocado para realizar estupideces sin talento amparadas por programadores víctimas de su propio afán de modernidad o críticos que quieren parecer más listos que nadie y naufragan en su propio presunto talento. El festival L'Alternativa tiene una linea de programación muy cercana al cine presuntamente de calidad pero que en realidad es basura. Ya el año pasado sufrimos películas como Los materiales o Viaje a Ythaca, y este Winter Vacation, Girimunho o Une escroc très discrète. Tengo amigos blogueros que miran toda clase de cinta y descartan acudir a L'Alternativa. En esta edición vino una persona muy cercana a mí y muy cinéfila y de gustos muy abiertos que me dijo que no volvería más al festival. La mayoría de proyecciones están medio vacías (y las salas son pequeñas). Supongo que el festival vive de las subvenciones, porque lo que es público...
En fin, amigos, pese a mi predisposición tanto yo, como todos los conocidos que asistimos al festival nos aburrimos casi siempre. Unas películas eran mediocres, otras abiertamente infames y solo alguna se termina por salvar (este año la turca, el pasado Viajo porque preciso, volto porque te amo o La boca del luppo). Creo que el programador debería recapacitar sobre la radicalidad del festival y sobretodo entender las diferentes calidades dentro de dicha radicalidad. Sino yo también me bajo el próximo año.




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