El objetivo de este blog es dar a conocer y cubrir los festivales de la provincia de Barcelona. Además, también me puedo permitir el capricho de realizar algún que otro monográfico o crítica de cine. De momento me he puesto como objetivo llegar a cubrir de forma bastante completa diez festivales, pero es un número abierto a nuevas popuestas.


miércoles

CRÓNICA DEL FESTIVAL DE SITGES: DIA 12/10

Empieza el día de buena mañana con la comedia española enmarcada en un contexto de ciencia ficción Extraterrestre, segunda película de Nacho Vigalondo tras su apreciable ópera prima Los cronocrímenes.  Yo que no soy muy amante de las comedias, disfruto muchísimo con la proyección. Extraterrestre parte de una premisa muy original y tiene un primer tramo realmente soberbio, luego, aprovechando ciertas constantes del cine de invasiones alienígenas prosigue la trama de forma acertada y delirante. Quizás la película tiene algún altibajo en su tramo central, pero en general es una muy grata sorpresa, un film no de carcajada sino de sonrisa constante, con algunos gags muy buenos, un director que sabe lo que quiere, como debe moverse y lograrlo y un reparto muy acertado y divertido, empezando por el omnipresente en el festival Carlos Areces, siguiendo por un espléndido protagonista, Julián Villagrán (el gag del principio de los 2 euros, de antología) en su mejor papel hasta la fecha y terminando por Michelle Jenner y Raul Cimas. Un auténtico soplo de aire fresco y una película que merecería triunfar en  recaudación en su próximo estreno. Lo mejor del día.

Seguimos con la esperada película de animación japonesa A letter to Momo, un cuento gestado con mimo durante 7 años, dibujando toda la película en papel con resultados hermosos y muy buen acabado técnico. El argumento con una niña que intenta superar la muerte de su padre en un pueblo al que se muda con su madre y en el que puede ver unos espíritus invisibles para el resto recuerda inevitablemente a Miyazaki, y pese a ser una película notable, está muuuuy lejos del maestro. Sencilla, emotiva, de trazo naturalista, minimalista en su mayor parte pero con un par de escenas mágicas realmente impresionantes y de buen corazón, A letter to Momo, no sorprende por su originalidad, pues tenemos la sensación de haber visto ya en muchas películas algo parecido a lo que nos explica y se alarga quizás demasiado en sus dos horas, pero consigue trasmitir su magia y sobretodo el mimo con el que ha sido realizado resultando un producto entrañable.


La tercera película del día, con un Auditori lleno a reventar, no porque fuese la película que la gente más espera sino porque es la que cae en un festivo a mitad de la tarde, es una película americana dirigida por el español Gonzalo López Gallego (que vino a presentarla) titulada Apollo XVIII. Era una película no muy apetecible a priori, pero que tenía cierta interés en ver porque se ubica dentro del subgénero de los mockumentaries o falsos documentales, al que en este blog dedicamos un concienzudo post (podéis verlo aquí). La película es muy flojita. Trataq de una supuesta misión a la luna de la que jamás se habló y se dice, que lo que ahora se ve, es un montaje de imágenes que se han colgado en una web sobre lo sucedido. Las imágenes son a propósito de calidad ínfima, muy fragmentadas y no funcionan en una pantalla grande. Además la historia está llena de tópicos y para que recordase más a alien solo faltaba un cameo de Sigourney Weaber. En definitiva una idea bastante buena, pero malbaratada por la torpeza del realizador y las propias limitaciones técnicas que la idea lleva consigo, además de por un guión muy, pero que muy flojo. Torpe y aburrida.

La última cinta del día era la esperada Livide, de los realizadores Alexandre Bustillo y Julien Maury (en la foto) que hace unos años sorprendieron al respetable con la salvaje A l'interieur. Se me ha hecho ´difícil ponerle las estrellas a este film, pues se apoderó de mí cierta decepción al salir que me instaba a rebajarle las estrellas. No sé si merece las cuatro que le he puesto, me explico. La película tiene los primeros treinta o cuarenta minutos más sobresalientes que he visto en una película de terror reciente. Hablamos de terror gótico,clásico, minimalista, del que ya no se hace. Una casa, una anciana misteriosa y pocos más elementos para un in-crescendo de tensión absolutamente genial, apoyado por una dirección espléndida. La segunda parte cambia por completo el tono del relato y se adentra en los terrenos del gore y la paranoia. Sigue estando dirigida de escándalo, pero la historia pierde parte de su encanto y el cambio de intenciones no está justificado. A parte se hace bastante incomprensible. Es una lástima, porque la película prometía casi obra maestra en su primer tramo. Creo que la dirección que otorgan estos dos franceses es muy buena y dará cosas mejores en el futuro. Eso sí, los que la veáis el sábado en el retiro tenéis asegurada la tensión al principio y el manantial de aplausos al final y por lo tanto, la diversión. Otra cosa es ponernos más serios en la opinión. Por cierto, las reminiscencias a la sublime Suspiria, son más que evidentes.

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