Hoy solo dos pelis, ya que el cansancio empieza a hacer mella. Empiezo con Open 24 horas la tercera película de Carles Torras que se está convirtiendo en uno de las directores más empeñados en rodar en catalán. Es una película muy pequeña, muy independiente y muy corta, rodada en blanco y negro y que nos muestra el día a día de un infeliz guardia de seguridad, que vive en la periferia de la gran ciudad y que tiene una familia con un padre tirano y un hermano enfermo. Las continuas vejaciones y desprecios con los que se va enfrentando día a día, así como la manifiesta monotonía de su vida (que el director muestra haciendo que el espectador se aburra tanto como el protagonista) van haciendo que el carácter tímido del chico se vaya transformando. La película resulta curiosa e incluso interesante. El problema es que es una película que de alguna manera ya hemos visto muchas otras veces (Jaime Rosales hizo algo muy parecido) y que no aporta mucho para diferenciarse y que además termina de forma algo forzada. Yo diría que una buena idea mal rematada, sin dotarla de la suficiente personalidad y dejándose llevar por esos tópicos del cine de autor contemplativo algo manidos. Pese a ello, por lo menos, es valiente dentro de nuestra cinematografía.
Juan de los muertos es una irregular y disparatada parodia de zombis que se rie de la capacidad de supervivencia del pueblo cubano y que su mayor encanto es ese "localismo" y esa idiosincrasia luchadora del isleño.
Puntos fuertes son su frescura, algunos gags y personajes, que funcionan bien, como el loco travesti, o el cachondo amigo de Juan, el "sensible" negro fortachón, y poco más. El protagonista cumple, pero va muy justito en el papel, limitado por su poco carisma, su poca dicción (no es el único), y por un guión y montaje muy irregular.
Aunque los efectos visuales son aceptables, se nota la falta de medios y de profesión en la escasez de variedad de cámaras y de planos que den calidad a la historia, aquí no hay excusa de un mockumentary grabado en primera persona con una cámara temblorosa, escondiendo la escasez de presupuesto. El director ha arriesgado mucho y si bien le ha salido un film que se deja ver, ha resultado una simple "anécdota" dentro del género de zombis, que no justifica tanta repercusión de medios y de éxito en festivales y opiniones de complacientes críticos.
Por tanto, mejor acercarse sin muchas expectativas a su visionado y simplemente intentar pasar un rato entretenido con su exotismo y gamberrismo implícito.
Juan de los muertos es una irregular y disparatada parodia de zombis que se rie de la capacidad de supervivencia del pueblo cubano y que su mayor encanto es ese "localismo" y esa idiosincrasia luchadora del isleño.
Puntos fuertes son su frescura, algunos gags y personajes, que funcionan bien, como el loco travesti, o el cachondo amigo de Juan, el "sensible" negro fortachón, y poco más. El protagonista cumple, pero va muy justito en el papel, limitado por su poco carisma, su poca dicción (no es el único), y por un guión y montaje muy irregular.
Aunque los efectos visuales son aceptables, se nota la falta de medios y de profesión en la escasez de variedad de cámaras y de planos que den calidad a la historia, aquí no hay excusa de un mockumentary grabado en primera persona con una cámara temblorosa, escondiendo la escasez de presupuesto. El director ha arriesgado mucho y si bien le ha salido un film que se deja ver, ha resultado una simple "anécdota" dentro del género de zombis, que no justifica tanta repercusión de medios y de éxito en festivales y opiniones de complacientes críticos.
Por tanto, mejor acercarse sin muchas expectativas a su visionado y simplemente intentar pasar un rato entretenido con su exotismo y gamberrismo implícito.


No hay comentarios:
Publicar un comentario